El Diablo, baraja Waite-Smith de 1910

Edición Rider de 1910 · Dibujo de Pamela Colman Smith

Arcano mayor XV

El Diablo

Las cadenas están sueltas. Nadie te está obligando.

En inglés
The Devil
Correspondencia
Capricornio

Derecha

  • apego
  • deseo
  • dependencia
  • materialismo
  • sombra

Invertida

  • liberación
  • reconocer el patrón
  • ruptura del ciclo
  • recaída
  • exceso
Derecha

Qué significa El Diablo

Una figura con cuernos y alas de murciélago sobre un pedestal negro, con una antorcha invertida. Debajo, un hombre y una mujer encadenados por el cuello, con cuernos y colas. Y el detalle que vuelve genial a esta carta: las cadenas son anchas y les pasan por encima de la cabeza sin apretar. Se las pueden sacar cuando quieran.

Es la carta del apego, no la del mal. Aparece cuando algo te tiene agarrado y en el fondo sabes que podrías soltarlo: una relación que no te hace bien y no dejas, un trabajo que odias y no renuncias, una deuda que sostiene un nivel de vida que no puedes pagar, un hábito que ya no disfrutas y repites igual.

El Diablo es honesto sobre algo que otras cartas suavizan: hay cosas que hacen daño y aun así se eligen todos los días. Y la razón casi nunca es debilidad. Es que ese vínculo, ese consumo o esa pega te está dando algo real —seguridad, identidad, alivio— y soltarlo significa quedarte sin eso.

También es la carta del deseo puro, sin culpa. No todo lo que ata está mal.

Invertida

El Diablo invertida

La cadena se afloja. Invertido, El Diablo suele ser buena noticia: estás viendo el patrón, y verlo es la mitad del trabajo. Es la carta de la persona que por fin le pone nombre a lo que le pasa, que pide ayuda, que corta un vínculo o deja un consumo. Un despertar, casi siempre incómodo, casi siempre a tiempo.

Pero tiene una segunda lectura y hay que decirla: la recaída. Volviste. Y como ya sabías, esta vez te cuesta más justificarlo. El Diablo invertido en esa versión no viene a retarte, viene a señalar que soltar no es un evento sino un proceso con idas y vueltas, y que la recaída no borra el avance.

En su cara más dura, marca el exceso que se salió del control: gasto, consumo, obsesión con alguien.

En lo concreto

El Diablo en el amor, el trabajo y el dinero

En el amor

Atracción intensa, muy física, del tipo que no se razona. Puede ser fantástico y puede ser una trampa; la carta no distingue, y por eso hay que mirar las que la acompañan. En su lado difícil, marca relaciones de dependencia: se quedan por miedo a la soledad, por costumbre, por lo que costó llegar hasta acá. La pregunta que hace El Diablo es simple: si esto lo empezaras hoy, ¿lo empezarías?

Invertida

Se corta el ciclo. Alguien se está yendo de una relación que lo tenía atrapado, o por fin ve de qué se trataba. También la recaída: volviste, y sabes exactamente a qué volviste.

En el trabajo

Un trabajo que te tiene amarrado por la plata y no por otra cosa. Contratos con letra chica, sociedades difíciles de deshacer, jefes que manejan por miedo. La carta no pide renunciar mañana: pide calcular exactamente cuánto te está costando quedarte.

En el dinero

Deudas, crédito, gasto compulsivo, o plata que llega de algo que sabes que no está del todo bien. El Diablo con los Oros siempre habla de lo que estás hipotecando para sostener el nivel actual.

Tarot sí o no

No

No, y con una advertencia: lo que preguntas probablemente sí pase, y ese es el problema. Consíguelo y vas a quedar más atado de lo que estás.

El consejo de la carta

Escribe qué te da esto que no te da ninguna otra cosa. Ahí está la cadena real, y sin nombrarla no la vas a soltar por fuerza de voluntad.

Qué hay dibujado

Los símbolos de El Diablo

Las cadenas flojas
Anchas, sobre la cabeza, sin apretar. Se salen solas. Toda la carta cabe en ese detalle: no hay encierro, hay permanencia voluntaria.
La antorcha invertida
Apunta al suelo y quema la cola del hombre. La luz usada al revés: la energía que podría alumbrar, quemando.
Los cuernos y las colas
Los dos encadenados los tienen: se volvieron un poco lo que los sujeta. El apego no sólo ata, también forma.
El pentagrama invertido
Sobre su cabeza, con la punta hacia abajo. La materia mandando sobre el espíritu, en vez de al revés.
Cien años de tinta

El Diablo en las 4 ediciones

Rider imprimió esta baraja cuatro veces entre 1909 y los años treinta, y el color cambió en cada tirada. Ver el archivo completo.

El Diablo, edición Pam A de 1909
Pam A1909
El Diablo, edición Pam A de 1910
Pam A1910
El Diablo, edición Pam B de Años 20
Pam BAños 20
El Diablo, edición Pam C de Años 20 – 30
Pam CAños 20 – 30
Te salió esta carta

¿Y qué significa en tu tirada?

Todo lo de arriba es El Diablo en general. Sobre tu pregunta, y cruzada con las cartas que salieron al lado, puede querer decir algo bastante distinto.